La diligencia debida en materia de sostenibilidad se está convirtiendo en un tema comercial serio para las empresas estadounidenses. Al principio, puede parecer un tema jurídico europeo. Sin embargo, su impacto puede llegar a las empresas estadounidenses a través de clientes, proveedores, contratos, auditorías y cadenas de valor mundiales.
La pregunta clave no es sólo: “¿Se nos aplica directamente esta norma?”. Una pregunta mejor es: “¿Esperarán nuestros clientes pruebas de que gestionamos los riesgos de sostenibilidad?”.”
Este cambio es importante. Ahora las empresas necesitan pruebas, no sólo políticas. Necesitan datos de los proveedores, controles de riesgos, planes de medidas correctoras y equipos formados que puedan conectar la sostenibilidad con los resultados empresariales.
¿Qué ha cambiado en Europa?
En Comisión Europea afirma que la Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad de las empresas entró en vigor el 25 de julio de 2024. Su propósito es que las grandes empresas identifiquen y aborden los impactos adversos sobre los derechos humanos y el medio ambiente en sus propias operaciones, filiales y cadenas de valor mundiales.
El marco jurídico ha cambiado desde su adopción. La Comisión explica que la Directiva fue modificada por la iniciativa de simplificación Omnibus I, que incluye la Directiva (UE) 2025/794 y la Directiva (UE) 2026/470. El sitio texto oficial EUR-Lex confirma que la Directiva (UE) 2026/470 se publicó en el Diario Oficial el 26 de febrero de 2026.
Según la Consejo de la UE, el ámbito de aplicación actualizado de la diligencia debida se centra en las empresas con más de 5.000 empleados y más de 1.500 millones de euros de volumen de negocios neto. El Consejo también establece que las empresas deben cumplir las nuevas medidas antes de julio de 2029.
Este calendario es importante porque la diligencia debida en materia de sostenibilidad sigue activa, pero las normas se centran ahora en menos empresas y de mayor tamaño.
Ámbito directo frente a exposición empresarial
No todas las empresas estadounidenses entrarán directamente en el ámbito de aplicación de la Directiva. Sin embargo, muchas empresas pueden sentir su impacto a través de las expectativas de los clientes y los requisitos contractuales.
| Tipo de exposición | Qué significa para las empresas estadounidenses |
|---|---|
| Ámbito jurídico directo | Una empresa muy grande de fuera de la UE puede acogerse a las normas si alcanza el umbral de volumen de negocios de la UE. |
| Exposición orientada al cliente | Un proveedor estadounidense puede recibir solicitudes de diligencia debida de un gran cliente que debe cumplirlas. |
| Exposición contractual | Los clientes pueden añadir cláusulas de sostenibilidad, derechos de auditoría o requisitos de documentación a los contratos con los proveedores. |
| Exposición a la contratación pública | Las empresas con una documentación deficiente pueden sufrir retrasos, revisiones adicionales o una menor puntuación de los proveedores. |
| Exposición estratégica | Unos mejores sistemas de sostenibilidad pueden favorecer la confianza de los clientes, la resistencia y el acceso al mercado. |
Esta distinción es importante. Una empresa puede situarse fuera del ámbito jurídico directo y aun así enfrentarse a presiones comerciales.
El nuevo riesgo son las pruebas
Una política de sostenibilidad puede ayudar, pero no demuestra los resultados. Un código de conducta del proveedor puede respaldar las expectativas, pero no demuestra si se controlan los riesgos.
La diligencia debida en materia de sostenibilidad exige a las empresas pasar de las promesas a las pruebas.
Por ejemplo, un fabricante estadounidense que suministra a un cliente europeo puede tener que mostrar de dónde proceden los materiales clave, cómo se selecciona a los proveedores y qué ocurre cuando aparece un riesgo. Una empresa alimentaria puede tener que explicar los controles de abastecimiento, el impacto de los envases, los riesgos del agua o las salvaguardias laborales. Un proveedor de tecnología puede tener que documentar el uso de la energía, el aprovisionamiento de hardware, el impacto en los centros de datos o las expectativas de los proveedores.
En cada caso, la cuestión no es sólo el cumplimiento. Es la confianza del cliente.
Un escenario práctico para los proveedores estadounidenses
Imaginemos un proveedor estadounidense de tamaño medio que vende componentes a un gran grupo industrial europeo. Es posible que el proveedor no alcance directamente el umbral de la UE. Sin embargo, su cliente puede enviarle un cuestionario de diligencia debida antes de renovar un contrato.
El cuestionario puede incluir expresiones como:
- “Describa su proceso de identificación de riesgos medioambientales y de derechos humanos en su cadena de suministro”.”
- “Proporcione pruebas de la selección de proveedores para materiales o regiones de alto riesgo”.”
- “Por favor, comparta su proceso de acción correctiva cuando se identifica un riesgo de proveedor”.”
- “Confirme si su empresa hace un seguimiento de los datos de uso de energía, emisiones, uso de agua o residuos”.”
- “Proporcione detalles sobre cualquier proceso de reclamación, queja o escalada disponible para los trabajadores o las partes interesadas.”
Si el proveedor estadounidense no puede responder, el cliente puede retrasar la aprobación, solicitar una auditoría o elegir otro proveedor. Así es como la diligencia debida en materia de sostenibilidad puede convertirse en una cuestión de ventas, adquisiciones y riesgos.
El marco de preparación CLEAR
Las empresas estadounidenses pueden utilizar un sencillo modelo de preparación: CLEAR.
C: Exposición al cliente
Identificar clientes, contratos y mercados vinculados a Europa o a grandes empresas mundiales.
L: Riesgo del ciclo de vida
Mire más allá de los proveedores directos. Tenga en cuenta los materiales, la fabricación, la logística, el uso del producto, los residuos, el agua, la energía y las condiciones laborales.
E: Falta de pruebas
Compruebe si su empresa puede respaldar sus afirmaciones con documentos, datos, registros de proveedores, medidas correctoras y revisión por parte de la dirección.
R: Propietarios responsables
Asignar responsabilidades en materia de adquisiciones, asuntos jurídicos, finanzas, operaciones, sostenibilidad y comunicaciones.
R: Ritmo de revisión
Revise los riesgos con regularidad. Las redes de proveedores, las normativas, los materiales y las expectativas de los clientes cambian a menudo.
Este marco ayuda a las empresas a convertir la diligencia debida en materia de sostenibilidad de una vaga preocupación en un proceso práctico de gestión.
Documentos que deben preparar las empresas
Las empresas estadounidenses pueden empezar por organizar los documentos que pueden solicitar los clientes. Entre ellos pueden figurar:
- Código de conducta para proveedores
- Política de sostenibilidad
- Evaluación del riesgo de los proveedores
- Registro de medidas correctoras
- Datos sobre emisiones y energía
- Cláusulas contractuales para un abastecimiento responsable
- Registros de formación
- Procedimiento de queja o reclamación
- Pruebas de supervisión por parte de la dirección
- Registros de auditoría de proveedores, si están disponibles
Esto no significa que todas las empresas necesiten un sistema complejo desde el primer día. Sin embargo, los archivos dispersos y los procesos informales crean riesgos. Una mejor documentación ayuda a los equipos a responder más rápido y con más confianza.
Qué deben hacer las empresas a continuación
Los líderes estadounidenses deberían empezar por revisar su grado de preparación. En primer lugar, deben identificar si los clientes o mercados clave les conectan con las cadenas de valor europeas. A continuación, deben revisar la documentación de los proveedores, el lenguaje de los contratos, las políticas internas y los sistemas de datos.
A continuación, deben formar a los equipos con más probabilidades de recibir preguntas de diligencia debida. Los equipos de compras, jurídico, financiero, de operaciones y de sostenibilidad deben tener un conocimiento común del riesgo, la documentación y el impacto empresarial.
Las empresas también deben evitar tratarlo como un ejercicio puntual. La diligencia debida en materia de sostenibilidad funciona mejor cuando forma parte de la gestión de proveedores, la revisión de riesgos y la planificación empresarial.
Dónde encaja la formación
La diligencia debida en materia de sostenibilidad plantea un reto de competencias. Los profesionales deben comprender la normativa, los riesgos de la cadena de suministro, las expectativas de las partes interesadas, la gestión del carbono, la elaboración de informes y la comunicación responsable.
En Programa para Profesionales Certificados en Sostenibilidad, Edición Avanzada 2026 es una opción práctica para los profesionales de EE.UU. que deseen desarrollar ese conjunto de habilidades. El programa incluye 28 horas en total, con sesiones en directo, lecturas guiadas, ejercicios prácticos y módulos relacionados con la legislación, la estrategia, la participación de las partes interesadas, la elaboración de informes, la sostenibilidad de la cadena de suministro, la economía circular, la comunicación responsable y la reducción de las emisiones de carbono.
Para los profesionales, el valor es práctico. Pueden aprender a convertir las complejas expectativas de sostenibilidad en planes de acción, conversaciones con los proveedores, procesos internos y decisiones empresariales más sólidas.
Conclusión
La diligencia debida en materia de sostenibilidad está cambiando la forma en que las empresas gestionan el riesgo. Exige a las empresas comprender los impactos, documentar las decisiones, implicar a los proveedores y demostrar los progresos.
Para las empresas estadounidenses, el impacto puede llegar a través de los clientes, los contratos, los sistemas de contratación y las cadenas de valor mundiales. Esto significa que la preparación es importante, incluso para las empresas que no entran directamente en el ámbito de aplicación de la UE.
Las empresas que actúen con prontitud responderán más rápido, protegerán las relaciones con los clientes y crearán sistemas de proveedores más sólidos. También demostrarán que la sostenibilidad no es un proyecto secundario. Forma parte de una estrategia empresarial responsable, resistente y competitiva.